viernes, 17 de abril de 2009

GARBANCITO


Garbancito siempre cantaba:
-"Pachín. pachín. pachín,
mucho cuidado con lo que hacéis,
pachín, pachín, pachín,
a garbancito no piséis"...
Tras el cuento, tras la idea de quién es garbancito en nuestras vidas se podría resumir de muchas maneras..
-Un ser pequeñito, protegido siempre por sus padres y...demasiado valiente para ser tan poca cosa. (Un héroe...quizás)
-Un parásito de ésta sociedad en la que el siempre cantando...se protegía. Tras sus padres, tras la vaca, ingenioso y...(demasiado avispado)
No cantaré a garbancito, ni le haré la ola siquiera. No me gustan esos personajes que a los niños nos quedaron grabados de tan "listos" que eran, y no me gustan porque en nuestra sociedad actual..hay demasiados garbancitos. Los hay pequeñitos...y los hay que son como linces.
Igual unos que otros son como parásitos en nuestras vidas.
Qué hacen éstos garbancitos? Parasitar..
A qué se dedican? A vivir de tí, de mí, a explotar su estatura, a canturrearte al oido, a "comerte la oreja"...a vivir sin dar ni palo y recibir al final de su linda trayectoria una medallita como recompensa.
Puede que en mi vida, no creo que sea muy distinta de la de los demás, haya habido...y por supuesto hay demasiados garbancitos.
Te absorben hasta la sangre que te falta...pero...
les has oido dejar de cantar?
les has oido susurrarte al oido?
Los garbancitos de antes, esos...en su día tuvieron su col, su vaquita, y...hasta puede que estuvieran confortables ahí situados.
Los de ahora, justo al revés, desafinan, se les vé venir de lejos, y al menos yo procuro que éstos aprendices de cuentistas vivan...sí
pero por supuesto, ni conmigo...ni en mí.
Espero que siga cantando ese "pachín, pachín, pachín"...porque esa siempre será una manera de ver que la cigarra y la hormiga una trabajaba y otra cantaba, que las princesas de mis cuentos no quieren príncipes con plumachos, que mi realidad es la de las pocas fábulas transgresoras en las que la vida y quienes son personas me alertan de los cantores.
Los cantos de sirena...hace tiempo que dejaron de sonar en mi vida.
Se quedaron en acordes de otras épocas y ahora canto en la ducha, canto en la calle, canto a la vida...y a veces....lloro por no poder cantar.

6 comentarios:

  1. La verdad es que está muy bien explicado,me ha gustado mucho.
    Garbancitos-parasitos hay muchos,el último lo mandé a freir espárragos,tanto pachin pachan,ahora su llanto se confunde con el viento.
    Y llevas razón,no quiero un principe plumacho,me gusta más el lobo que se le ve venir y por lo menos tiene el rabo más gordo;)
    Gracias por el Garbancito,un placer descubrirte.

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  2. ¡Gracias Princesa! por tu visita y comentario en mi blog. Me alegra mucho que te haya gustado la entrada. Es una mínima aportación para algo que, lamentablemente, ni yo ni los muchos que realizamos esa excursión podemos solventar.
    Espero verte más por aquí pues yo me siento un garbancito tan pequeño que sólo se decir: ¡Por favor, no me piseis! ¿Quizás, para algo puedo servir?.
    Esta, tu ventana esta abierta a ti SIEMPRE.
    Un beso, ciudadana

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  3. Que razon llevas en todo lo que dices, estamos llenos de gabarcintos (parasitos)que viven del cuento,pero supongo que tambien les llegara su hora, hoy dia todos tenemos un futuro un poco incierto,y unos pencamos como locos para mantener, a muchos garbancitos.. pero es curioso que los altos mandos se lo ponen bien a los parasitos les dan una paga y a vivir... Gracias por comentar en mi blog te visitare mas amenudo.

    Un abarzo!!

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  4. Muy bien expresado el cuento de garbancito, me gustó.
    No creo en héroes ni mesias.
    Seguiré pasando por aquí, un besito

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  5. Está claro que no te gustan los garbancitos. jeje. Te devuelvo visita, agradecido por supuesto. La vida da muchas vueltas pero...es cierto mucho garbancito y que rabia da encontrarselo. Por que no intentamos pisarlo para llevarle la contraria jiji
    Que malo soy!!!!
    Besix

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  6. Hola! He llegado aquí tras leer un comentario tuyo en el blog "Nunca dejes de sonreír", porque hablabas de la gente que siente y no esconde los sentimientos, algo así, verdad?

    He estado un rato leyéndote, y me ha gustado mucho lo que he encontrado en este blog. Especialmente este texto. Nunca pensé en los "garbancitos" como tú los describes, pero he de reconocer que estás cargada de razón.

    Un besito, ha sido un placer pasar por aquí.

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