viernes, 14 de enero de 2011

Peldaños..


Una escalera se parece mucho a la vida. Ancha por tramos semejantes a instantes plácidos, vista desde abajo estrechándose como un embudo que se cierra.
Cada rellano un mundo, cada rellano y su puerta. Puertas de amistad, de cariño, de ideales, de angustias, de amor..En cada rellano tu pequeño mundo encerrándose, abajo siempre lo mejor, lo que más a mano tienes siempre, lo que recuerdas de por vida...según vás subiendo partes de un todo, el dolor y la desilusión solamente iluminadas por esa pequeño tragaluz que les dá vida.
Todos tienen su momento y sus vivencias encerrados. Cada uno sabe de mis mezquindades y de mis grandezas. En todos y cada uno de ellos he dejado pedacitos de mí cada día...en todos he aprendido algo y en muchos llorado con mi soledad. Pero en todos ellos he dejado estelas: Mi entusiasmo, mi ardor, mi sonrisa, mi desencanto, mi necedad, mi alegría...un poco de todo como suele ocurrir hasta que se te hace en tu piel una nueva muesca, hasta que te envía una señal tu corazón.
Este año que se inicia parece raro. Según voy subiendo los peldaños veo algunos rotos (como parte de mi vida) algunos remachados, arreglados aún malamente (como las mellas que ván cicatrizando), alguno nuevo al que no acabo de adaptarme y mis antiguos y viejos escalones siempre distintos, maltrechos, pero a los que por una causa u otra mayor cariño conservo.
Parece época de prohibiciones. Epoca de decisiones importantes. Epoca de sustituciones. Epoca en las que a veces subo y me detengo...miro fijamente al vacío y pienso. No contaré qué, tan solo que vuelvo a mirar hacia arriba, hacia lo que me falta por recorrer para llegar y detenerme. Subir hasta cansarme, hasta llegar a tener que pensar qué miro..porqué intento parar ..
Soy un mar de dudas subiendo en soledad  peldaño a peldaño. Herida en mi ascenso como los gatos lamo a solas mis propias heridas hasta olvidar. Intentar olvidar cada día a quien de manera directa ó indirectamente un día pretendió romper algún nuevo peldaño más. Pero..
Soy ágil y temperamental, he saltado y apostado fuerte por mí, más fuerte quizá que nunca..haste llegar a hacerme daño en mis propios ímpetus. Pero estoy aquí sin poder ni querer mirar atrás porque mi vértigo me lo impide, porque ni quiero ni puedo (ni debo) por si la atracción al mirar puede más que yo y me hundo en el abismo.
Cuando subo, miro cada peldaño sonriendo hasta ir angustiándome al estrecharse la escalera. Puede, lo es, una ilusión óptica pero notas cómo cada vez respiras peor, cómo te late todo con fuerza, cómo deseas terminar y en el camino re-encontrar esos vecinos que tanto bien hacen, que ayudan a compartir el peso, que sonríen en los días lluviosos, que te acercan a casa la carga más pesada. Y..vás dejando atrás a tu paso a esos que siempre hablan y poco dicen, a esos que prometen y nunca hacen, a quienes fueron y ya no son.
Siempre estaré en los peldaños de abajo, en los más anchos...en los que reina el amor y la tranquilidad. Por subir más alto no vás a ver nada nuevo, tan solo al bajar es cuando con alma de portera, la misma, siempre sigue con sus cuentos mientras le trancurre la vida entre alegrías y quejidos de la comunidad sin llegar a saber lo que ocurre perdida en ese su mundo. En realidad un chisme es como una avispa: si no puedes matarla al primer golpe mejor no volver a meterte con ella.
La subida será complicada, algún salto que otro con roturas, con arreglos ..las ganas, el interés, la espera como compañía, la ilusión como premio, en uno de los tramos estaré sentada esperando. Hay muchos escalones, busca el tuyo. En uno, en alguno nos encontraremos.
Peldaño a peldaño...mi escalera, mi vida y yo sonreimos.

"Cuando nos cansamos de perseguir el amor imposible es porque nos ha alcanzado, cansado de perseguirnos, el amor propio". (Ignacio Reiva)