lunes, 30 de marzo de 2009

Descansando...intentándolo


Cansada, muy cansada.
Lo que todo preveía que iba a estar bien, muy mal.
Lo que todo auguraba que sería bueno...peor imposible.
Estoy cansada, desanimada, y....lentamente harta.
No sé si yo puedo colaborar a éste estado. Puede que no yo..pero sí mi estado. Sé que no estoy en el mejor momento...pero también sé que lo intento con todas mis ganas.
Mi paciencia...muy poco a poco...se vá deteriorando.
Hay algo que me puede, algo que siempre me ha sacado de mis casillas.
La sinceridad...y la desconfianza.
La primera la pido porque la doy. Jamás pediría nada que yo luego no pudiera llegar a cumplir. Pero no es el caso..doy casi todo lo que tengo de mí...y aún así siempre se me vé envuelta en un halo de misterio.
Ahí...entra la desconfianza. Si yo..a quien sea...a tí...te doy mi confianza, algo que me cuesta enormemente darte...cómo eres capaz de dudar?
Si dudas no confías...si no confías....me dices que lo que digo no es cierto...
Si lo que digo no es cierto...miento, si tampoco miento......
Una rueda...eso es.
Una fantasía mis escritos...que solo se pueden leer entre lineas antes de llegar a esa cruda realidad que soy yo.
Pero........porqué me esfuerzo?
Realmente...sí..realmente creo que tienen razón quienes dicen que me quiero poco y me preocupo de los demás. Porque esos demás....jamás me van a valorar, jamás van a verme como soy, porque ciegan.
Mi coraza nunca dejé que cayera, mi armadura siempre me ha servido como fiel amiga, mi inseguridad me puede...y mis dolores me matan.
Creo que estoy llegando a esa especie de espiral...que riza el rizo de lo imposible.
Desde aquí.........
princesa_

domingo, 22 de marzo de 2009

Alienación....alineación


Alienación, alineación, palabras en orden que intentan re-colocar mi vida.
Todo va siguiendo una lógica, todos esos elementos se me sitúan ante mí de manera que yo los ponga en serie.
No me gusta nada más que mi orden, ese que a veces tiende a la manía. Ese que coge los lapiceros y los vá situando por tamaños, por colores, de más grande a más pequeño, de más intenso a más claro.
Como todo lo que rodea, como casi todo, siempre sigue un cierto amaneramiento en sus formas. Si las cosas las tengo por orden alfabético mejor, si están por conceptos mejor aún, si siguen una línea recta sé seguro que así no me saldré del borde.
Borde:pequeño márgen que recoloca mi vida
Vida: algo que se me concedió en su día para ser y estar
No seguiré...me perdería y no es precisamente lo que quiero. Todo lo contrario, tan solo me busco, tan solo quiero dejar, al menos a veces, de alinear tanto mi historia, de saltarme lo que quiero, de mezclar los azules con los verdes, de que sea posible que al menos un lápiz me quede sin sacarle punta.
Al ver esa mano, esa imagen que sitúa esa mano para que vaya haciéndolo me ví reflejada al instante.
Colocaré a mis amigos, a mis no tan amigos, a mis amigas, a mis olvidadas amigas, a mis amados, a mis amantes, a mis leales, a mis infieles, a mis...
Creo que voy a necesitar más de una vida y más de una mano.

Desengaño


Siempre me han hablado de las princesas. Nunca he creido en ellas, aún no sé el porqué.
Tal vez el príncipe con el que me tocaba bailar no me convencía, no me susurraba al oido esas palabras que yo esperaba, no era como yo lo imaginaba, tan solo era humano.
Siempre me habían contado que los principes estaban para hacerte felíz. Sí..así es y era.
Qué busco, buscaba yo entonces??
Un príncipe díscolo que no tuviera un hermoso palacio ni supiera montar a caballo con elegancia. Mas bien uno que apenas supiera distinguir un caballo de una mula.Un príncipe mujeriego, atrozmente loco, algo infantíl, sumiso y borde, un caballero siempre pero con toda la rebeldía de un novato.
Alguien que por la mañana me llamara "princesa" y por la noche apenas creyera en mí.
Alquien que tuviera riendas para soltar...y atarme a la vez.
Alguien infiel pero siempre leal, sin mentiras ni engaños, si acaso a veces tan solo una pizca de celo en sus cuitas personales.
Alguien...que supiera cantarme y enamorarme día a día. momento a momento, que no viniera a ofrecerme amor eterno.
Alguien con quien poder estar, irme, compartir, sugerir y contar mis secretos sin recelar .
Alguien con esa confianza inusual que tienen los amantes y nunca los amados.
Ese era ..es mi príncipe.
Esa..es la otra realidad del estúpido cuento.